Sos vecino

Pagás impuestos.
¿Alguna vez pudiste decidir qué se hace con ellos?

La mayoría de los vecinos contribuyen toda su vida sin tener voz en cómo se usa esa contribución. Citixen cambia eso.

9:41
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¿Y si tu esfuerzo contara?

Cada vez que pagás un impuesto, estás financiando tu ciudad. Pero hoy esa contribución es invisible: entra a una caja común y no sabés si terminó en una plaza, en un semáforo, o en nada.

Citixen hace visible lo invisible.

Cuando tu municipio activa los Créditos Cívicos, cada contribución fiscal que hacés se traduce en capacidad de decisión real. Podés apoyar los proyectos que te importan: la vereda de tu barrio, el comedor del club, el refugio para animales.

No es dinero. No se compra. No se vende. Es tu voz, proporcional a tu esfuerzo.

A esa capacidad de decisión le llamamos

Créditos Cívicos

Y funcionan así:

1

Pagás tus impuestos normalmente

Nada cambia en tu rutina. Seguís pagando como siempre.

2

Tu municipio reconoce tu contribución

Un porcentaje de lo que pagaste se convierte en Créditos Cívicos en tu cuenta de Citixen. Automáticamente.

3

Elegís qué apoyar

Proyectos reales de tu ciudad: infraestructura barrial, programas sociales, iniciativas vecinales. Vos decidís.

4

Los proyectos se materializan

Cuando un proyecto alcanza su meta de financiamiento, se pone en marcha. Tu decisión tiene efecto directo.

5

Todo queda registrado

Cada crédito, cada proyecto, cada desembolso. Trazable y auditable. Sin cajas negras.

No es una promesa. Es un mecanismo.

Los Créditos Cívicos no son dinero, no se transfieren entre personas y no tienen valor comercial. Son la forma digital de decir: “yo contribuí, y quiero que mi contribución vaya a esto”.

El municipio define las reglas: qué porcentaje de cada impuesto genera créditos, qué proyectos son elegibles, y cuándo se ejecutan. Los vecinos priorizan dentro de ese marco.

Esto ya existe

El presupuesto participativo no es nuevo. Ciudades de todo el mundo lo implementan desde hace décadas. Porto Alegre lo hizo en 1989. En Argentina, más de 50 municipios tienen algún mecanismo de participación presupuestaria.

Lo que es nuevo es hacerlo bien.

Sin papel, sin asambleas de 3 horas un martes a las 19, sin urnas que nadie cuenta. Con una plataforma donde cada vecino participa desde su teléfono, en el momento que quiere, con la información completa sobre cada proyecto.

Citixen no inventa el presupuesto participativo. Lo hace funcionar de verdad.

El municipio no pierde control. Gana respaldo.

Activar los Créditos Cívicos no significa que los vecinos manejen el presupuesto. Significa que el municipio tiene un canal digital, transparente y auditable para involucrar a la comunidad en decisiones que antes tomaba solo.

Lo que el municipio controla

  • Qué porcentaje de cada tipo de ingreso genera Créditos Cívicos
  • Qué proyectos son elegibles para recibir apoyo
  • Cuándo se aprueba la ejecución de un proyecto
  • Cuándo y cómo se desembolsan los fondos
  • La posibilidad de pausar o ajustar el sistema en cualquier momento

Lo que gana

  • Cada decisión presupuestaria tiene respaldo ciudadano documentado
  • La priorización deja de ser discrecional — es participativa y trazable
  • Los vecinos dejan de reclamar al municipio y empiezan a decidir entre ellos
  • La gestión se vuelve auditablemente transparente
  • Un reporte mensual público que justifica la inversión con métricas concretas
Si trabajás en un municipio

La implementación, sin secretos.

Lo más caro de activar tecnología en un municipio suele ser el riesgo. Acá no hay.

Activación en menos de un día
Sin migración técnica. Sin equipo de sistemas. Sin desarrollo a medida.
Probá antes de comprometerte
Empezá gratis con Modo Comunidad. Activá Créditos Cívicos cuando tu ciudad esté lista.
Reversible con un click
Si en algún momento no funciona, desactivás. Tus datos siguen siendo tuyos.
Sin contrato de permanencia
Sin letra chica. Sin penalidades por discontinuar.
Soporte humano directo
Configuración inicial acompañada. Atención por persona, no por bot.

Preguntas que te vas a hacer

¿Es algún tipo de criptomoneda?

No. Los Créditos Cívicos no viven en blockchain, no se minan, no se tradean y no tienen cotización. Son un registro digital interno de participación, operado por el municipio.

¿Puedo sacar plata con mis créditos?

No. Los créditos se usan para apoyar proyectos. Cuando un proyecto se completa, el municipio desembolsa los fondos al ejecutor — fondos que ya estaban en la caja municipal. No se genera dinero nuevo.

¿De dónde salen los Créditos Cívicos?

De tus obligaciones fiscales: impuestos, tasas, multas. Cada crédito tiene origen en una contribución real.

¿Qué pasa si apoyo un proyecto y se cancela?

Tus créditos vuelven automáticamente a tu cuenta. Sin excepción, sin demora.

¿Funciona solo en ciudades grandes?

No. El sistema escala desde municipios de 5.000 habitantes. La mayoría de los proyectos públicos más urgentes están en ciudades chicas, donde el impacto es inmediato y visible.

¿Mi municipio ya lo tiene?

Descargá la app y buscá tu ciudad. Si todavía no está, podés registrarte para ser parte de los primeros vecinos en pedirlo.

No esperes a que cambie solo

Cada ciudad que se suma a Citixen empezó con dos tipos de personas: vecinos que decidieron pedirlo, y municipios que decidieron escucharlos.

Si sos vecino

Empezá a participar hoy

Descargá la app, registrate y elegí tu ciudad. Si tu municipio ya usa Citixen, ya podés participar. Si todavía no, tu registro es la primera señal de que debería.

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Si trabajás en un municipio

Activá Citixen en tu ciudad

Empezá gratis con Modo Comunidad, sin tarjeta. Probá antes de evaluar Créditos Cívicos. Sin desarrollo a medida, sin contrato, sin penalidades.

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