Citixen conecta a tu municipio con sus vecinos: un canal oficial directo, participación ordenada, y la prueba — con números — de que tu gestión escucha. Sin poner dinero nuevo y sin perder control.
Tu municipio ya recauda impuestos y ya hace obra. Pero el vecino no lo ve, no participa, y vos no tenés cómo demostrar — con números — que la gestión funciona.
Las plataformas de participación mueren porque el gobierno no las puede justificar.
Las consultas no vinculantes no movilizan. Las audiencias públicas las escucha nadie. Los presupuestos participativos simbólicos no cambian una decisión real. Y el vecino sigue reclamando, porque nunca lo invitaste a decidir.
Citixen está diseñada para lo contrario: que sí puedas mostrar lo que tu ciudad decide.
Lo que tu municipio gana con Citixen
No promesas. Funcionalidad en producción.
Comunicás emergencias, cortes, convocatorias y trámites segmentando por barrio o tipo de vecino. Llega al teléfono, queda registrado, y cada link compartido difunde solo.
Un reporte mensual en PDF, listo para el concejo o para redes: cuántos vecinos participan, qué se hizo, cuánto se decidió. Métricas concretas que demuestran que tu gestión escucha.
Consultás a tus vecinos con resultados auditables. Ves qué quiere la ciudad como insumo de planificación — sin generar promesas que después no podés cumplir.
Cuando tu ciudad está lista, los vecinos priorizan a qué proyectos van los Créditos Cívicos. El dinero ya está en tu caja — proviene de impuestos recaudados. Vos no ponés dinero nuevo.
La objeción real de cualquier intendente no es si la idea es buena. Es el riesgo. Por eso el sistema está construido para que el control nunca salga de tu mano.
Activar la participación de tus vecinos no significa entregar el presupuesto. Significa tener un canal digital, transparente y auditable para involucrar a la comunidad en decisiones que antes tomabas solo.
No tenés que activar todo el primer día. Citixen tiene dos modos, y vos elegís por dónde empezar.
Modo Comunidad: gratis durante seis meses.
Transparencia, consultas, propuestas y portal público. Sin manejar un peso, sin tarjeta, sin límites operativos. Ideal para arrancar, mostrar resultados y ganar adopción en tu ciudad.
Cuando tu ciudad madura, activás Créditos Cívicos con un solo paso. La plataforma misma te dice cuándo estás listo.
No. Los Créditos Cívicos provienen de impuestos que tu municipio ya recaudó. Cuando un proyecto se completa, desembolsás fondos que ya estaban en la caja municipal. No se genera dinero nuevo ni se compromete presupuesto adicional.
No. Activar Créditos Cívicos no significa que los vecinos manejen la caja. Vos definís qué porcentaje de cada ingreso genera créditos, qué proyectos son elegibles, cuándo se aprueban y cuándo se paga. Los vecinos priorizan dentro del marco que vos fijás.
Menos de un día. No hay migración de sistemas ni integración técnica. Configurás tus fuentes de ingreso, tu equipo y empezás. La configuración inicial es acompañada por una persona.
Empezás con Modo Comunidad: transparencia, consultas y participación, sin manejar un peso. Gratis durante seis meses. Cuando tu ciudad madura, activás Créditos Cívicos con un solo paso — la plataforma misma te indica cuándo estás listo.
No. Los Créditos Cívicos no viven en blockchain, no se minan, no se tradean y no tienen cotización. Son un registro digital interno de participación, operado por tu municipio.
Sí. El sistema escala desde 5.000 habitantes. La mayoría de los proyectos públicos más urgentes están en ciudades chicas, donde el impacto es inmediato y visible.
Empezá gratis con Modo Comunidad, sin tarjeta. Probá antes de evaluar Créditos Cívicos. Sin desarrollo a medida, sin contrato, sin penalidades.
Dejanos tu municipio, provincia y un email. Te contactamos para acompañar la configuración inicial. Atención por persona, no por bot.
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